La llamada “escuela itinerante” que armaron los gremios enseñantes -CTERA, SUTEBA, UDA y UTE- en la Plaza de los 2 Congresos tiene veintiseis con siete metros de largo, nueve con cuatro de ancho y seis de alto. La modernizada versión de la “carpa blanca” -que esta vez encara la política educativa y económica de Mauricio Macri- tiene 4 leyendas en su frente: “Ley de financiamiento educativo”, “Escuela pública Argentina”, “Enseña, Resiste, Sueña” y “Igualitaria Nacional enseñante”.

Las fuentes informan que, por semejante estructura, contrataron un seguro de dólares americanos ochocientos mil al Banco Nación y además de esto, a la compañía Espectáculo Service por el armado de la estructura de la “escuela itinerante”. Esta firma cobró dólares americanos setecientos por el armado de la “escuela itinerante” y ahora presupuestó dólares americanos cuatrocientos al mes, caso de que la queja gremial enseñante prosiga frente al Congreso.

La escuela itinerante cuenta con la autorización del Gobierno de la Ciudad para mantenerse hasta el día 19 de abril, sin embargo, colegas del diario Clarín, aseguran que piensan quedarse hasta dos días antes de que Roberto Baradel vaya a elecciones en su gremio SUTEBA.

Pego, agregan, es solo este dato de apoyo al gremialista simpatizante de “Nuevo Encuentro” -fuerza de Martín Sabbatella- lo que vincula a los organizadores de la protesta con el kirchnerismo. Afirman que, el armado de la escuela fue pergeñado por Javier Grosman, a quien algunos denominan el “arquitecto estético del kirchnerismo” o directamente, el referente principal del armado del “Relato K”.

El diario afirma que la relación es estrecha y Grosman fue muy favoracido en los años de gestión Kirchnerista organizando, por ejemplo, los festejos del Bicentenario junto a “Fuerza Bruta”.

Según relata Pablo de León:

“Grosman se granjeó el afecto y el favor de CFK cuando se encargó de la transmisión y organización de los funerales de Néstor Kirchner. Desde entonces, Cristina, Grosman y el entonces secretario General de Presidencia, Oscar Parrilli, fueron un equipo inseparable.”