“Se firmó el procesamiento de Milagro Sala y de Fabián Ávila, y ya estaba procesado Alberto Cardozo en el marco de la misma causa”, afirmó el juez de Instrucción de Causas Ley, Pablo Pullen Llermanos.

El procesamiento contra Sala por “homicidio en el grado de tentativa calificado por coste o bien promesa remuneratoria”, es “un delito severamente penado que consumado tiene una pena de cárcel perpetua”, dijo el juez.

“En grado de tentativa tiene una escala penal, si se encuentra culpable esta persona, de entre 15 y veinte años de prisión”, precisó.

La causa investiga un confuso hecho con arma entre 2 bandas, por el que se ordenó en un inicio la detención de Jorge Páes y Fabián Ávila, acusados de “homicidio en grado de tentativa”, a raíz de una denuncia efectuada por Cardozo -líder social aliado a Sala-, quien protagonizó el enfrentamiento junto a los citados, y luego asimismo fue detenido.

Páes, quien fue sindicado al principio de la causa como supuesto sicario de Sala, fue sobreseído en el mes de agosto pasado y recobró su libertad. Por su parte, Ávila fue procesado por “tentativa de homicidio” al igual Cardozo, que ya lo estaba.

En esta causa, Sala estuvo anteriormente acusada de “encubrimiento agravado” por favorecer a un prófugo (Páes), pero basándonos en las pruebas el juez resolvió imputarla por tentativa de homicidio.

La líder social fue procesada por el delito de “homicidio en el grado de tentativa calificado por coste o bien promesa remuneratoria” en el marco de la causa que se conoce como “de la balacera”, ocurrida en el 2007 en el barrio Azopardo de la ciudad de Jujuy.

Los hechos que produjeron la causa “de la balacera” sucedieron el veintisiete de octubre de 2007, en el Distrito San Francisco de Alava, (ex- Azopardo), donde se produjo un confuso hecho con armas entre dos bandas.

Como consecuencia del enfrentamiento una niña de once años que estaba en el lugar resultó gravemente herida de un balazo en la zona del abdomen, y se abrió una causa por “homicidio en grado de tentativa”, en la que se imputó a Páes y Avila, que fueron vinculados con la organización que lidera Milagro Sala.