Prácticamente un año de administración. El macrismo cumple a fines de esta semana sus primeros trescientos sesenta y cinco días al frente del Ejecutivo nacional, y el cómputo general no es bueno. Pese a que el presidente, Mauricio Macri, calificó con un ocho a su Gobierno, el cuarenta y tres por ciento de la gente hace un cómputo negativo. Y esta semana, los números del relevamiento semanal que la asesora Management and Fit efectuó para Clarín mostraron un leve repunte en lo económico y una caída en lo político, que reafirma la baja de la semana pasada.

“El el plano económico, las esperanzas futuras prosiguen traicionando la restauración de las últimas semanas al tiempo que el diagnóstico de la coyuntura económica actual prosigue sin prosperar. La percepción es que hay enfurezco o bien preocupación por la coyuntura económica que se vive el día de hoy mas aún hay esperanzas positivas respecto al futuro”, explica Mariel Fornoni, directiva de Management and Fit.

“Ya prácticamente pasando el segundo semestre, las miras están puestas en dos mil diecisiete”, asegura Fornoni. En este sentido, el Gobierno apuesta a reactivar el consumo con un plan de dieciocho cuotas sin interés, “Ahora dieciocho”, mas en concepto de cómputo anual los números señalan que la recesión no se frenó, pese a que el Gobierno de este modo lo afirme.

Desde la perspectiva política, la caída de la semana pasada prosigue su curso. “En términos políticos, la tendencia es discordante y al tiempo que las esperanzas empeoran el diagnóstico de la situación actual se sostiene o bien empeora tenuemente”, aseguró Fornoni

Esto se vio, esta semana, en la calle. La Tendencia Piquetera Revolucionaria colapsó el miércoles la Urbe con cortes callejeros. El Polo Obrero hizo lo mismo el jueves, y, además de esto, prometió un enorme piquete nacional para los días que vienen, con la mira puesta en las críticas al pacto entre el Gobierno y las organizaciones sociales. Lo que los números del relevamiento reflejan es una lábil capacidad del oficialismo para contener a los reclamos sociales, con un fuerte impacto en la cotidianidad de los ciudadanos: la circulación en la calle.

Como resultado, “tanto la capacidad para solucionar inconveniente como el liderazgo político presidencial son los elementos con mayor volatilidad del índice, produciendo proporcionalmente mayores alteraciones ante coyunturas desfavorables o bien convenientes”, explica Fornoni. Conforme la especialista, los cruces por el caso Milagro Sala asimismo inciden en la percepción negativa del Gobierno: el cuestionamiento a su detención por la parte de organismos internacionales como la OEA, cuyo titular emitió una carta, y Amnistía Internacional, ponen en lona de juicio la capacidad de Mauricio Macri para solucionar el enfrentamiento. El día de ayer, el Presidente esgrimió un razonamiento para justificar su detención que fue polémico: “La mayor parte de los argentinos nos ha semejado que había una cantidad de delitos esenciales que se habían cometido por la parte de Sala, que merecía todas y cada una esas causas que tiene abiertas”.

“La carencia de convocatoria de Macri a gobernantes, y el discute sobre el decreto presidencial que habilitó el ingreso de familiares de funcionarios al blanqueo asimismo fueron una parte de la percepción de caída”, añadió Fornoni.