La crisis económica actual en Argentina ya tiene números históricos.

Este martes, el INE y los Censos de la República Argentina (INDEC) difundieron la inflación de diciembre de dos mil dieciocho.

En esos meses, los costos aumentaron en un promedio de seis con cinco por ciento, con la tasa anual de cuarenta y siete, 6 por ciento.

En un país históricamente propenso a la inflación, se trata de un informe anual más alto, desde los novecientos noventa y uno, que indica una tasa de ochenta y cuatro por ciento.
Cuando llegó al poder, el presidente de Argentina, Mauricio Macri, prometió, sobre todo, una cosa: bajar la inflación, que fue el treinta por ciento en dos mil membrillos.
acabamos con el gobierno de Cristina Kirchner y ganamos una alianza de centro-derecha técnica que se presentará como una solución eficaz a los inconvenientes de los que dejó el llamado “populismo peronista”.

El día de hoy, sin embargo, no solo la inflación, sino más bien el déficit fiscal, el desarrollo y el desempleo están en la peor situación que ese momento.